{"id":19147,"date":"2021-12-06T20:14:12","date_gmt":"2021-12-06T20:14:12","guid":{"rendered":"https:\/\/hijasdesanjose.org\/?post_type=fw-portfolio&#038;p=19147"},"modified":"2021-12-09T07:47:26","modified_gmt":"2021-12-09T07:47:26","slug":"espiritualidad-del-trabajo","status":"publish","type":"fw-portfolio","link":"https:\/\/hijasdesanjose.org\/en\/project\/espiritualidad-del-trabajo\/","title":{"rendered":"Espiritualidad del trabajo"},"content":{"rendered":"<p>[vc_row][vc_column][vc_column_text]<\/p>\r\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>\u201cPermaneced en m\u00ed como yo en vosotros. Lo mismo que el sarmiento no puede dar fruto por s\u00ed mismo, si no permanece en la vid, as\u00ed tampoco vosotros si no permanec\u00e9is en m\u00ed. Yo soy la vid, vosotros los sarmientos. el que permanece en m\u00ed y yo en \u00e9l, ese da mucho fruto, porque separados de m\u00ed no pod\u00e9is hacer nada\u201d. (Jn 15,45)<\/em><\/p>\r\n\r\n<p>La espiritualidad ha cobrado un gran inter\u00e9s en la actualidad, tanto en el mundo como en la Iglesia. Los \u00faltimos y profundos cambios o mutaciones que estamos viviendo, con sus posibilidades y exigencias de construcci\u00f3n de un futuro m\u00e1s humano interpelan a la sociedad y a todos los seres humanos. Es la misma historia quien nos induce a responder con verdad sobre la verdad misma, la que nos provoca a configurarla sin dejarnos dominar por ella ni desplazarnos pasivamente por ella. Nuestra sociedad parece haber quedado \u201cdesquiciada\u201d. Hemos de crear nuevos quicios sobre los que la historia gire y gire bien y en la que los seres humanos podamos vivir o volver a vivir como tales. Esto supone muchos elementos, teor\u00eda y praxis, pero estamos llamados a integrarlos y vivir todos ellos adecuadamente, y esto es cosa de esp\u00edritu.<\/p>\r\n\r\n<p>Es esta dimensi\u00f3n del ser humano con esp\u00edritu la que puede responder a lo que la realidad tiene de crisis y de promesa, la que unificar los diversos elementos de respuesta a la realidad para que esta sea, en definitiva, m\u00e1s promesa que crisis. A esto es a lo que llamamos espiritualidad.<\/p>\r\n<!-- \/wp:post-content -->\r\n<p><!-- wp:paragraph -->En la Iglesia tambi\u00e9n surge esta pregunta por la espiritualidad, ya que participa tambi\u00e9n en la actual historia de la humanidad. Adem\u00e1s, dentro de la Iglesia se ha producido tambi\u00e9n un desquiciamiento por la novedad introducida por el Vaticano II.<\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p><!-- wp:paragraph -->Buscar estos quicios es tarea ardua, exigente y no exenta de peligros. Intentar dar respuesta optando por afirmar la seguridad doctrinal y la imposici\u00f3n administrativo- jer\u00e1rquica, cosas necesarias pero que no bastan para reconstruir el edificio. Por otra parte, por necesaria y urgente que sea la praxis cristiana, tampoco ella por s\u00ed sola bastante para rehacer todo el edificio nuevo. No es suficiente solamente teor\u00eda o praxis, ni por supuesto doctrina y administraci\u00f3n. Te\u00f3logos como J.B. Metz e I. Ellacur\u00eda ponen el acento en \u201calgo que es esp\u00edritu\u201d.<\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p><!-- wp:paragraph --><strong><em>La respuesta: Ser humano con esp\u00edritu, ser humano lleno del Esp\u00edritu de Cristo.<\/em><\/strong><\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p><!-- wp:paragraph -->Hombres espirituales son los que viven con esp\u00edritu y, desde el punto de vista cristiano, \u201cson aquellos que est\u00e1n llenos del Esp\u00edritu de Cristo y lo est\u00e1n de una manera viva y constatable, puesto que la fuerza y vida de ese Esp\u00edritu invade toda su persona y toda su acci\u00f3n\u201d (I. Ellacur\u00eda).<\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p><!-- wp:paragraph -->Espiritualidad es el esp\u00edritu con que se afronta lo real, la historia en que vivimos con toda su complejidad.<\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p><!-- wp:paragraph -->La espiritualidad cristiana fundamental no es otra cosa que vivir la espiritualidad a la manera concreta de Jes\u00fas y seg\u00fan el esp\u00edritu de Jes\u00fas. Y eso es el seguimiento de Jes\u00fas. Seg\u00fan J. Sobrino la honradez con lo real respetando la verdad de la realidad, vivi\u00e9ndola desde la misericordia, siendo fieles y dej\u00e1ndonos llevar por lo real, son actos del esp\u00edritu.<\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p><!-- wp:paragraph --><strong><em>Rehacer a lo largo de la historia la estructura fundamental de la vida de Jes\u00fas<\/em><\/strong><\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p><!-- wp:paragraph -->Vivir con esp\u00edritu, posicionarse de manera correcta ante la realidad, es rehacer a lo largo de la historia la estructura fundamental de la vida de Jes\u00fas.<\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p><!-- wp:paragraph -->La espiritualidad cristiana hoy es seguir a Jes\u00fas, pero no reproduciendo tal o cual aspecto de su vida, sino reproduciendo toda ella desde la opci\u00f3n por los pobres. Jes\u00fas y opci\u00f3n por los pobres son fundamentales como formulaci\u00f3n actual de la espiritualidad cristiana.<\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p><!-- wp:paragraph -->La estructura de la vida de Jes\u00fas que debe reproducir toda espiritualidad cristiana est\u00e1 marcada por la Encarnaci\u00f3n (santidad de la pobreza), por la Misi\u00f3n (santidad del amor), por la Cruz (santidad pol\u00edtica) y la Resurrecci\u00f3n (santidad del gozo).<\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph --><!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p><!-- wp:paragraph --><strong><em>\u00bfQu\u00e9 queremos decir cuando hablamos de espiritualidad?<\/em><\/strong><\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><!-- wp:paragraph -->&#8220;La espiritualidad cristiana se parece a la humedad y al agua que mantiene empapada la hierba para que \u00e9sta est\u00e9 siempre verde y en crecimiento. El agua y la humedad del pasto no se ven, pero sin ellas la hierba se seca. Lo que se ve es el pasto, su verdor y su belleza, y en el pasto lo que queremos cultivar, pero sabemos que para ello debemos regarlo y mantenerlo h\u00famedo&#8221;.<\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p><!-- wp:paragraph -->Con esta sencilla par\u00e1bola explicaba un obrero lo que era para \u00e9l su vida cristiana, su espiritualidad.<\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p><!-- wp:paragraph -->La \u201chierba\u201d de la par\u00e1bola es el trabajo, es la vida cotidiana, las relaciones con los vecinos, compa\u00f1eros, y tambi\u00e9n el compromiso por la justicia, la militancia. Necesitan \u201cel agua y la humedad\u201d para no marchitarse, para no quedarse en flor sin fruto. Necesitamos el \u201cagua\u201d como la necesita el pasto.<\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p><!-- wp:paragraph -->En el evangelio de la samaritana, Jes\u00fas nos ense\u00f1a que esta agua no la podemos extraer totalmente de nosotros mismos, y que es un agua que debe durarnos siempre.<\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p><!-- wp:paragraph -->Si el agua del prado se estanca, o si est\u00e1 contaminada, la hierba se va deteriorando o pudriendo. La calidad del agua mejora la vitalidad, la calidad de la hierba. Del mismo modo la calidad de la espiritualidad se transmite a la calidad de la acci\u00f3n y del estilo de vida cristiano.<\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><!-- wp:paragraph --><em>\u201cJes\u00fas le respondi\u00f3: \u2018Todo el que beba de esta agua, volver\u00e1 a tener sed; pero el que beba del agua que yo le d\u00e9, <\/em>no <em>tendr\u00e1 sed jam\u00e1s, sino que el agua que yo le d\u00e9 se convertir\u00e1 en \u00e9l en fuente que brota para la vida eterna\u2019. Le dice la mujer: \u2018Se\u00f1or, dame de esa agua que para que no tenga m\u00e1s sed\u2019. (Jn 4, 13)<\/em><\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p><!-- wp:paragraph -->La espiritualidad, la m\u00edstica, no es un conjunto de &#8220;medios&#8221; o &#8220;pr\u00e1cticas religiosas&#8221;. Es, m\u00e1s bien, la experiencia personal que hacemos de &#8220;ser creyentes\u201d, es \u201cla experiencia del Dios de Jes\u00fas&#8221;, experiencia que de alg\u00fan modo nos envuelve y dinamiza toda nuestra vida y acci\u00f3n, en todos sus aspectos. \u00a0Lo que le da a la espiritualidad su fuerza es ser \u201c<em>experiencia vivida\u201d.<\/em><\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p><!-- wp:paragraph -->Una persona &#8220;espiritual&#8221; no es la que realiza muchos &#8220;actos religiosos&#8221;, o la que vive como &#8220;fuera de la realidad&#8221;, sino la que \u201cvive el esp\u00edritu de Jes\u00fas\u201d, la que vive y se expresa con su estilo.<\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p><!-- wp:paragraph -->El cristiano se siente movido, animado, dinamizado por el esp\u00edritu que anim\u00f3 y movi\u00f3 a Jes\u00fas, el Esp\u00edritu del Padre, el Esp\u00edritu Santo. La m\u00edstica cristiana es la motivaci\u00f3n y referencia expl\u00edcita a la persona de Jes\u00fas, a su Evangelio y a la justicia de su Reino.<\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><!-- wp:paragraph --><em>\u201cEn efecto, todos los que son guiados por el esp\u00edritu de Dios son hijos de Dios\u201d (Rom 8, 14).<\/em><\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p>&nbsp;<\/p>\r\n<p><!-- wp:paragraph --><strong><em>EL ESP\u00cdRITU QUE ANIM\u00d3 A JES\u00daS:<\/em><\/strong><\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p><!-- wp:paragraph -->Jes\u00fas vivi\u00f3 y cultiv\u00f3 experiencias hondas, sentimientos profundos, convicciones fuertes, opciones claras que le marcaron decisivamente.<\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p><!-- wp:paragraph --><strong>La experiencia del amor del Padre<\/strong><\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p><!-- wp:paragraph -->Jes\u00fas vive a flor de piel la experiencia de que el Padre, desde lo hondo de la vida, acoge, empuja, abre al futuro con la fuerza del esp\u00edritu de la vida. El Padre es fuente de vida, siempre acompa\u00f1a, es bueno, es Amor. Uno puede confiar en \u00e9l. Jes\u00fas habla con su Padre, dialoga con \u00e9l, lo siente presente y activo en las situaciones m\u00e1s diversas de la vida. Se siente querido por El, con \u00e9l est\u00e1 seguro y no teme.<\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><!-- wp:paragraph --><em>\u201cEn aquel momento, se llen\u00f3 de gozo Jes\u00fas en el Esp\u00edritu Santo, y dijo: Yo te bendigo, Padre, Se\u00f1or del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a sabios e inteligentes, y se las has revelado a peque\u00f1os\u201d. (Lc 10, 21)<\/em><\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p><!-- wp:paragraph -->Un militante obrero cristiano se expresaba de esta manera, al acabar en la JOC y despedirse:<\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><!-- wp:paragraph --><em>&#8220;<\/em>El regalo m\u00e1s precioso que me llevo de la JOC es el sentirme querido por el Padre, por Dios. Dios se ha ido haciendo presente en mi vida continuamente desde hace a\u00f1os. Me ha escuchado y me ha dado la mano en momentos diferentes. Me ha animado y me ha echado alguna bronca que otra, pero sobre todo me ha querido y me quiere, lo que provoca en m\u00ed un enorme sentimiento de tranquilidad y confianza. Para m\u00ed hablar de Dios es natural, porque creo en \u00e9l, porque le quiero, y trabajo para que se haga presente en el mundo obrero. \u201d(Carlos M.).<\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p>&nbsp;<\/p>\r\n<!-- wp:heading {\"level\":1} --><!-- \/wp:heading -->\r\n<p>&nbsp;<\/p>\r\n<!-- wp:heading {\"level\":1} --><!-- \/wp:heading -->\r\n<p><strong>La misericordia<\/strong><\/p>\r\n<p><!-- wp:paragraph -->Jes\u00fas vivi\u00f3 muy de cerca el sufrimiento de la gente; lo interioriz\u00f3, lo hizo suyo y qued\u00f3 marcado por \u00e9l. Sinti\u00f3 compasi\u00f3n, dolor, cari\u00f1o, enfado&#8230; ante la mujer viuda que ha perdido a su hijo \u00fanico\u201d (Lc7,11), ante los paral\u00edticos-leprosos que son marginados (Lc 17,11-13), ante la gente que era manipulada y que no sab\u00eda por d\u00f3nde tirar (Mt 6,34), ante la pecadora que va a ser apedreada por los hombres que se consideran justos (Jn 8,2-11).<\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p><!-- wp:paragraph -->El sufrimiento del pueblo le provoca misericordia y le lleva a la acci\u00f3n. \u00abSed compasivos como vuestro Padre es compasivo\u00bb (Lc 6, 36).<\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p><!-- wp:paragraph --><strong>Jes\u00fas siente una radical confianza en la vida y en las personas: <\/strong><\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p><!-- wp:paragraph -->Es fiel al misterio y a la promesa que hay dentro de cada persona, dentro de la realidad. Siente que el Reino de Dios ya est\u00e1 en marcha:<\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><!-- wp:paragraph --><em>\u201cY les respondi\u00f3: \u201cId y contad a Juan lo que hab\u00e9is visto y o\u00eddo: Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos quedan limpios y los sordos oyen, los muertos resucitan, se anuncia a los pobres la Buena Nueva, \u00a1y dichoso aquel que no se escandaliza de m\u00ed!\u201d (Lc 7, 22-23)<\/em><\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p><!-- wp:paragraph -->\u00a1Esto ya no hay quien lo pare! (Lc 17,20-21). Todo este talante, este esp\u00edritu, Jes\u00fas lo vivi\u00f3 con pasi\u00f3n, con entusiasmo, con radicalidad, pero tambi\u00e9n con dudas y dificultades. Iba configurando su estilo de vivir: el estilo de las bienaventuranzas. El esp\u00edritu de Jes\u00fas nace de Dios, procede del Padre.<\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p>&nbsp;<\/p>\r\n<p><!-- wp:paragraph --><strong>LA ESPIRITUALIAD CRISTIANA<\/strong><\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p>&nbsp;<\/p>\r\n<!-- wp:heading --><!-- \/wp:heading -->\r\n<p><!-- wp:paragraph -->La espiritualidad cristiana consiste en &#8220;vivir seg\u00fan el esp\u00edritu que anim\u00f3 a Jes\u00fas&#8221;. A esa manera de vivir es a lo que llamamos &#8220;seguimiento de Jes\u00fas&#8221;, que es el fundamento de la espiritualidad cristiana. Este seguimiento implica:<\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p><!-- wp:paragraph --><strong>Vivir<\/strong> <strong>como \u00c9l vivi\u00f3 <\/strong>(el estilo de las bienaventuranzas): renunciar al dinero, a los bienes Lc 18,22), opci\u00f3n por los pobres; renunciar a s\u00ed mismo, a la propia vida (Mt 10,39), amor a los otros; libertad ante los lazos familiares, o sociales si entorpecen el seguimiento&#8230;<\/p>\r\n<p><strong>Dedicarse a la causa a la que Jes\u00fas dedic\u00f3 su vida: el Reino de Dios<\/strong>.\u00a0<!-- wp:paragraph -->Jes\u00fas dedica su vida a anunciar y a hacer presente el Reino a los pobres. El seguimiento de Jes\u00fas supone la solidaridad con los pobres y su causa: ser pobre, estar con los pobres, y luchar por la causa de los pobres. Esta opci\u00f3n por los pobres hoy, para que tenga incidencia, la concretamos en opci\u00f3n de clase.<\/p>\r\n<!-- \/wp:list --><!-- \/wp:paragraph --><!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><!-- wp:paragraph --><em>&#8220;Jes\u00fas recorr\u00eda todas las ciudades y aldeas, ense\u00f1ando en sus sinagogas, proclamando la Buena Nueva del Reino y sanando todo enfermedad y toda dolencia\u201d. (Mt 9, 35)<\/em><\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p><!-- wp:paragraph --><strong>Vivir la experiencia de &#8220;encuentro personal&#8221;.\u00a0<\/strong><!-- wp:paragraph -->Un encuentro personal que es de adhesi\u00f3n, de confianza incondicional en Jes\u00fas, vivo, cercano, amigo, presente entre nosotros. Sabemos o sentimos personalmente llamados o enviados por Jes\u00fas al mundo y, de manera especial, a los pobres. Se trata de seguir a Jes\u00fas, no s\u00f3lo sus valores o sus ideas.<\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph --><!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><!-- wp:paragraph --><em>\u201cJes\u00fas se volvi\u00f3, y al ver que le segu\u00edan les dice: \u00bfQu\u00e9 busc\u00e1is? Ellos le respondieron: Rabb\u00ed &#8211; que quiere decir &#8220;Maestro&#8221; \u00bfd\u00f3nde vives?\u00a0 Les respondi\u00f3: Venid y lo ver\u00e9is. Fueron, pues, vieron d\u00f3nde viv\u00eda y se quedaron con \u00e9l aquel d\u00eda\u201d. (Jn 1,38-39)<\/em><\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p><!-- wp:paragraph -->Encontrase con Jes\u00fas, conocerle y seguirle son los ejes de la espiritualidad militante. Pero existe el riesgo de reducir el seguimiento de Jes\u00fas a &#8220;estar de acuerdo con ideas o sus valores&#8221;, o de cuidar s\u00f3lo el &#8220;encuentro personal&#8221; con Jes\u00fas sin asumir plenamente las consecuencias de este encuentro. Una espiritualidad que no lleve al compromiso es un enga\u00f1o alienante.<\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p>&nbsp;<\/p>\r\n<!-- wp:heading -->\r\n<p id=\"una-espiritualidad-comprometida-con-la-vida\"><strong>Una espiritualidad comprometida con la vida<\/strong><\/p>\r\n<!-- \/wp:heading -->\r\n<p><!-- wp:paragraph -->Al hablar as\u00ed nos estamos refiriendo a una espiritualidad que:<\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p>&nbsp;<\/p>\r\n<!-- wp:list -->\r\n<ul>\r\n<li>Despierta en nosotros la sensibilidad, la cercan\u00eda, la misericordia ante los &#8220;cojos, ciegos, paral\u00edticos&#8221;, ante las v\u00edctimas de la injusticia, la explotaci\u00f3n, la manipulaci\u00f3n,<\/li>\r\n<li>Nos impulsa al compromiso, a estar activos en medio del mundo de hoy<\/li>\r\n<li>Nos anima a mantener un estilo de vida comprometido, pobre, evang\u00e9lico. Nos ayuda a permanecer, a resistir en el conflicto, a continuar despu\u00e9s del fracaso.<\/li>\r\n<li>Se alimenta, se reconstruye, se fortalece, goza desde la misma acci\u00f3n, descubriendo en ella la presencia de Dios, la historia de la salvaci\u00f3n.<\/li>\r\n<\/ul>\r\n<!-- \/wp:list -->\r\n<p>&nbsp;<\/p>\r\n<!-- wp:heading -->\r\n<p id=\"la-espiritualidad-de-la-encarnacion\"><strong>La espiritualidad de la encarnaci\u00f3n<\/strong><\/p>\r\n<!-- \/wp:heading -->\r\n<p><!-- wp:paragraph -->Nuestra espiritualidad se basa en ese esp\u00edritu del Padre, tal como fue vivido por Jes\u00fas: un esp\u00edritu que procede del Padre y del Hijo.<\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p><!-- wp:paragraph -->Vivir el esp\u00edritu de Jes\u00fas es &#8220;estar en medio de la vida&#8221;, &#8220;en el coraz\u00f3n de la masa, entre la gente sencilla&#8221;, all\u00ed donde se va gestando el mal, la acci\u00f3n y la liberaci\u00f3n.<\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p><!-- wp:paragraph -->Poco a poco vamos encontrando sentido a &#8220;ser uno m\u00e1s , a estar con las personas y los colectivos, a estar en la entra\u00f1a de la vida&#8221;, a &#8220;evangelizar desde dentro&#8221;, a ser y sentirnos unos m\u00e1s en medio de los pobres, porque Jes\u00fas tambi\u00e9n se hizo uno de tantos.<\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><!-- wp:paragraph --><em>&#8220;Jes\u00fas siendo de condici\u00f3n divina, no se aferr\u00f3 a su categor\u00eda de Dios. Sino que se despoj\u00f3 de su rango, y tom\u00f3 la condici\u00f3n de siervo, haci\u00e9ndose uno de tantos&#8221; (Fil 2, 6-7). <\/em><\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p><!-- wp:paragraph -->Por eso estamos llamados a ser un &#8220;contemplativos&#8221; en la vida y en la acci\u00f3n: afinando nuestra sensibilidad, nuestra fe para poder &#8220;leer, escuchar, ver, contemplar&#8230; el paso y la acci\u00f3n de Dios en las personas y en los acontecimientos que nos rodean&#8221;.<\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p><!-- wp:paragraph -->Vamos madurando unas actitudes creyentes que nos capacitan para &#8220;o\u00edr&#8221; a Dios en el interior de la acci\u00f3n, y &#8220;sentirle cerca mientras act\u00faa\u201d.<\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p><!-- wp:paragraph -->Nos centramos, pues en este aspecto de la espiritualidad, en la espiritualidad de la Encarnaci\u00f3n, que es lo mismo que la espiritualidad de la inserci\u00f3n (FE), aunque dir\u00e9 una palabra sobre la espiritualidad de la misi\u00f3n (CARIDAD), despliegue de la espiritualidad de la Encarnaci\u00f3n. L\u00f3gicamente, la espiritualidad del seguimiento supone tambi\u00e9n la espiritualidad de la Cruz-gloriosa (Espiritualidad pascual \u2014ESPERANZA). Es decir, la espiritualidad cristiana es la espiritualidad teologal.<\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p><!-- wp:paragraph --><strong>Algunos elementos de la misi\u00f3n a tener en cuenta:<\/strong><\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p><!-- wp:paragraph --><strong><em>La misi\u00f3n, una acci\u00f3n para cambiar la realidad.\u00a0<\/em><\/strong><!-- wp:paragraph -->Esa misi\u00f3n comienza con el horizonte del Reino de Dios como proyecto que Dios quiere para el mundo, para la historia, y -dentro de ella- para cada uno de los seres humanos. Por su opci\u00f3n por los pobres, Jes\u00fas anuncia el reino a los pobres de este mundo y lo inicia con signos (milagros, exorcismos, acogida a los pecadores y sin dignidad). Esos signos son \u00a0\u00a0solo signos, sacramentos, pues no cambian la estructura de la realidad, pero apuntan a la direcci\u00f3n del reino y suscitan la esperanza de que el reino es posible, cosa que, de alguna manera, ya lo podemos vivir aqu\u00ed de manera significativa y casi siempre crucificada.<\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph --><!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p><!-- wp:paragraph -->Junto a estos signos, Jes\u00fas lleva a cabo una praxis que tiene como referencia la sociedad como tal. Lo hace m\u00e1s en la denuncia y desenmascaramiento de lo negativo que elaborando te\u00f3ricas positivas; pero lleva a cabo tal praxis. Denuncia y desenmascara todo poder: religioso, econ\u00f3mico, intelectual y pol\u00edtico que oprimen individual y estructuralmente. Y como algo radicalmente contrario, anuncia una sociedad distinta, liberada de esos poderes opresores.<\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p><!-- wp:paragraph -->Por acci\u00f3n no entendemos la pura actividad. La acci\u00f3n es un proceso que incluye tambi\u00e9n la reflexi\u00f3n, la contemplaci\u00f3n, la acci\u00f3n.<\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p><!-- wp:paragraph --><strong><em>No hay misi\u00f3n verdadera sin esp\u00edritu: la misericordia.\u00a0<\/em><\/strong><!-- wp:paragraph -->Palabras, signos y praxis son la forma concreta de la misi\u00f3n de Jes\u00fas que brotan de la misericordia y que encuentran formas adecuadas seg\u00fan sea el sufrimiento del que hay que liberar. Signos que enuncian, concret\u00e1ndolo, el principio fundamental de vida cristiana: el amor. Aunque Jes\u00fas no lo hubiera declarado el mayor de los mandamientos, por su vida, por c\u00f3mo realiz\u00f3 la misi\u00f3n, lo elevaba ya a principio fundamental de vida cristiana.<\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph --><!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p><!-- wp:paragraph --><strong><em>La misi\u00f3n como sentido a la vida.\u00a0<\/em><\/strong><!-- wp:paragraph -->Tener una misi\u00f3n es lo que da sentido a la vida de <em>Jes\u00fas. <\/em>M\u00e1s a\u00fan, no es Jes\u00fas el que tiene una misi\u00f3n -aunque con ella, a grandes rasgos, comienza-, sino que es la misi\u00f3n la que va moldeando la vida de Jes\u00fas, su vida externa como su vida interior, su ponerse delante de Dios. Podemos decir que es la misi\u00f3n quien va configurando la vida de Jes\u00fas. En ella va verificando la voluntad y el proyecto de Dios y, como hombre que tambi\u00e9n era, va descubriendo y perfilando el proyecto de Dios que, como Padre, le ofrece.<\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph --><!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p><!-- wp:paragraph --><strong><em>La misi\u00f3n como ele<\/em><\/strong><strong>m<em>ento central de la espiritualidad, de toda espiritualidad.\u00a0<\/em><\/strong><!-- wp:paragraph -->Si la misi\u00f3n es el elemento central de toda espiritualidad, entendemos que no puede haber verdadera misi\u00f3n sin esp\u00edritu, no puede haber verdadera misi\u00f3n cristiana sin una verdadera espiritualidad. Vivir con esp\u00edritu es hacer, hacer por amor y con amor. No todo es hacer, pues existe el don y la gracia; pero sin un hacer amoroso, sin la disponibilidad al menos a poner signos y llevar adelante una praxis, cualquier espiritualidad es sospechosa.<\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph --><!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p><!-- wp:paragraph --><em>\u201cLa misi\u00f3n sigue siendo hoy central en toda <\/em><em>espiritualidad. <\/em><em>pues <\/em><em>es la forma de mantener la supremac\u00eda del amor en la vida cristiana\u201d( Jonh Sobrino). <\/em><\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p><!-- wp:paragraph --><strong>La espiritualidad del trabajo hemos de insertarla dentro de la espiritualidad de la misi\u00f3n.<\/strong><\/p>\r\n<p>&nbsp;<\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p>&nbsp;<\/p>\r\n<!-- wp:heading {\"level\":4} -->\r\n<h4 id=\"el-obrero-de-nazaret-senor-de-la-historia\"><a>EL OBRERO DE NAZARET SE\u00d1OR DE LA HISTORIA<\/a><\/h4>\r\n<!-- \/wp:heading -->\r\n<p><!-- wp:paragraph --><strong><em>Jes\u00fas en el taller de Nazaret<\/em><\/strong><\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p><!-- wp:paragraph -->Que el hombre participa con su trabajo en la obra de Dios mismo, su Creador, ha sido particularmente puesta de relieve por Jesucristo, aquel Jes\u00fas ante el que muchos de sus primeros oyentes en Nazareth &#8220;permanec\u00edan estupefactos y dec\u00edan: &#8220;\u00bfDe d\u00f3nde le viene a este tales cosas, y qu\u00e9 sabidur\u00eda es \u00e9sta que le ha sido dada?&#8230; \u00bfNo es acaso el carpintero?\u201d<\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p><!-- wp:paragraph -->En efecto, Jes\u00fas no solamente lo anunciaba, sino que ante todo, cumpl\u00eda con el trabajo el &#8220;evangelio&#8221; confiado a \u00e9l, la palabra de la Sabidur\u00eda eterna. Por consiguiente, esto era tambi\u00e9n el &#8220;evangelio del trabajo&#8221;, pues el que lo proclamaba, \u00e9l mismo era hombre del trabajo, del trabajo artesano al igual que Jos\u00e9 de Nazareth.<\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p><!-- wp:paragraph -->Aunque en sus palabras no encontremos un preciso mandato de trabajar -m\u00e1s bien, una vez, la prohibici\u00f3n de una excesiva preocupaci\u00f3n por el trabajo y la existencia- no obstante, al mismo tiempo, la elocuencia de la vida de Cristo es inequ\u00edvoca: pertenece al &#8220;mundo del trabajo&#8221;, tiene reconocimiento y respeto por el trabajo humano, se puede decir incluso m\u00e1s: \u00e9l mira con amor el trabajo, sus diversas manifestaciones, viendo en cada una de ellas un aspecto particular de la semejanza del hombre con Dios, Creador y Padre. \u00bfNo es El quien dijo &#8220;mi Padre es el vi\u00f1ador&#8221; &#8230;, transfiriendo de varias maneras a su ense\u00f1anza aquella verdad fundamental sobre el trabajo, que se expresa ya en toda la tradici\u00f3n del Antiguo Testamento, comenzando por el libro del G\u00e9nesis?.<\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p><!-- wp:paragraph -->En los libros del Antiguo Testamento no faltan m\u00faltiples referencias al trabajo humano, a las diversas profesiones ejercidas por el hombre. Baste citar por ejemplo la de m\u00e9dico, farmac\u00e9utico, artesano-artista, herrero -se podr\u00edan referir estas palabras al trabajo del sider\u00fargico de nuestros d\u00edas-, la de alfarero, agricultor, estudioso, navegante, alba\u00f1il, m\u00fasico, pastor, y pescador.<\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p><!-- wp:paragraph --><strong><em>Respeto y valoraci\u00f3n de Jes\u00fas ante el trabajo y los trabajadores en su vida p\u00fablica<\/em><\/strong><\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p><!-- wp:paragraph -->Son conocidas las hermosas <strong>palabras <\/strong>dedicadas al <strong>trabajo <\/strong>de las mujeres. Jesucristo en sus par\u00e1bolas sobre el Reino de Dios se refiere constantemente al trabajo humano: al trabajo del pastor, del labrador, del m\u00e9dico, del sembrador, del <strong>due\u00f1o <\/strong>de <strong>casa, <\/strong>del siervo, del administrador, del pescador, del mercader, del obrero. Habla adem\u00e1s de los <strong>distintos trabajos <\/strong>de las mujeres. Presenta el apostolado a semejanza del trabajo manual de los segadores o de los pescadores. Adem\u00e1s se refiere al trabajo de los estudiosos.<\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p><!-- wp:paragraph --><strong><em>Pablo, un trabajador en medio de la misi\u00f3n<\/em><\/strong><\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p><!-- wp:paragraph -->Esta ense\u00f1anza de Cristo acerca del trabajo, basada en el ejemplo de su propia vida durante los a\u00f1os de Nazareth, encuentra un eco particularmente vivo en las ense\u00f1anzas del Ap\u00f3stol Pablo.<\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p><!-- wp:paragraph -->Este se gloriaba de trabajar en su oficio (probablemente fabricaba tiendas), y gracias a esto pod\u00eda tambi\u00e9n, como ap\u00f3stol, ganarse por s\u00ed mismo el pan. &#8220;Con af\u00e1n y con fatiga trabajamos d\u00eda y noche para no ser gravosos a ninguno de vosotros\u201d.<\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p><!-- wp:paragraph -->De aqu\u00ed derivan sus instrucciones sobre el tema del trabajo, que tienen car\u00e1cter de exhortaci\u00f3n y mandato: &#8220;A \u00e9stos&#8230; recomendamos y exhortamos en el Se\u00f1or Jesucristo que, trabajando sosegadamente, coman su pan&#8221;, as\u00ed escribe a los Tesalonicenses. En efecto, constatando que &#8220;algunos viven entre vosotros desordenadamente, sin hacer nada\u201d, el Ap\u00f3stol tambi\u00e9n en el mismo contexto no vacilar\u00e1 en decir: &#8220;El que no quiere trabajar no coma&#8221;. En otro pasaje por el contrario anima a que: <em>\u201cTodo lo que hag\u00e1is, hacedlo de coraz\u00f3n como obedeciendo al Se\u00f1or y no a los hombres, teniendo en cuenta que del Se\u00f1or recibir\u00e9is por recompensa la herencia\u201d.<\/em><\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p><!-- wp:paragraph -->Las ense\u00f1anzas del Ap\u00f3stol de las Gentes tienen, como se ve, una importancia capital para la moral y la espiritualidad del trabajo humano. Sin un importante complemento a este grande, aunque discreto, evangelio del trabajo, que encontramos en la vida de Cristo y en sus par\u00e1bolas, en lo que Jes\u00fas &#8220;hizo y ense\u00f1\u00f3&#8221;.<\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p><!-- wp:paragraph --><strong><em>El Concilio Vaticano II y el trabajo<\/em><\/strong><\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p><!-- wp:paragraph -->En base a estas luces emanantes de la fuente misma, la Iglesia siempre ha proclamado esto, cuya expresi\u00f3n contempor\u00e1nea encontramos en la ense\u00f1anza del Vaticano II: <em>\u201cLa actividad humana, as\u00ed como procede del hombre, as\u00ed tambi\u00e9n se ordena al hombre. Pues este, con su acci\u00f3n, no s\u00f3lo transforma las cosas y la sociedad; Sino que se perfecciona a s\u00ed mismo. Aprende mucho, cultiva sus facultades, se supera y <\/em>se <em>trasciende. Tal superaci\u00f3n, rectamente entendida, es m\u00e1s importante que las riquezas exteriores que puedan acumularse&#8230; Por tanto, \u00e9sta es la norma de la actividad humana que, de acuerdo con los designios y voluntad divinos, sea conforme al aut\u00e9ntico bien del g\u00e9nero humano y permita al hombre, como individuo y miembro de la sociedad, cultivar y realizar \u00edntegramente su plena vocaci\u00f3n\u201d.<\/em><\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p><!-- wp:paragraph -->En el contexto de tal visi\u00f3n de los valores del trabajo humano, o sea de una concreta espiritualidad del trabajo, se explica plenamente lo que en el mismo n\u00famero de la Constituci\u00f3n pastoral del Concilio leemos sobre el tema del justo significado del progreso: <em>\u201cEl hombre vale m\u00e1s por lo que es que por lo que tiene. Asimismo, cuanto llevan a cabo los hombres para lograr m\u00e1s justicia, mayor fraternidad y un m\u00e1s humano planteamiento en los problemas sociales, vale m\u00e1s que los progresos t\u00e9cnicos. Pues dichos progresos pueden ofrecer<\/em><em>, como si dij\u00e9ramos, el material para la promoci\u00f3n humana, pero por s\u00ed solo no pueden llevarla a cabo\u201d.<\/em><\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p><!-- wp:paragraph -->Esta doctrina sobre el problema del progreso y del desarrollo -tema dominante en la mentalidad moderna- puede ser entendida \u00fanicamente como fruto de una comprobada espiritualidad del trabajo humano, y s\u00f3lo en base a tal espiritualidad ella puede realizarse y ser puesta en pr\u00e1ctica. Esta es la doctrina, y a la vez el programa, que ahonda sus ra\u00edces en el &#8220;evangelio del trabajo&#8221;.<\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p><!-- wp:paragraph --><strong><em>El trabajo humano a la luz de la \u00a0Cruz y Res<\/em><\/strong><strong>u<em>rrecci\u00f3n de Cristo<\/em><\/strong><\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p><!-- wp:paragraph -->Existe todav\u00eda otro aspecto del trabajo humano, una dimensi\u00f3n suya esencial, en la que la espiritualidad fundada sobre el Evangelio penetra profundamente.<\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p><!-- wp:paragraph -->Todo trabajo -tanto manual como intelectual- est\u00e1 unido inevitablemente a la fatiga. El libro del G\u00e9nesis lo expresa de manera verdaderamente penetrante, contraponiendo a aquella originaria bendici\u00f3n del trabajo, contenida en el misterio mismo de la creaci\u00f3n, y unida a la elevaci\u00f3n del hombre como imagen de Dios, la maldici\u00f3n, que el pecado ha llevado consigo: &#8220;Por ti ser\u00e1 maldita la tierra. Con trabajo comer\u00e1 de ella todo el tiempo de tu vida&#8221;.<\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p><!-- wp:paragraph -->Este dolor unido al trabajo se\u00f1ala el camino de la vida humana sobre la tierra y constituye el anuncio de la muerte: <em>\u201cCon el sudor de tu rostro comer\u00e1s el pan hasta que vuelvas a la tierra, pues de ella has sido tomado&#8230;\u201d. <\/em>Casi como un eco de estas palabras, se expresa el autor de uno de los libros sapienciales: <em>\u201cEntonces mir\u00e9 todo cuanto hab\u00edan hecho mis manos y todos los afanes que al hacerlo tuve\u2026\u201d <\/em>No existe un hombre en la tierra que no pueda hacer suyas estas palabras.<\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p>&nbsp;<\/p>\r\n<!-- wp:heading {\"level\":6} -->\r\n<p id=\"el-evangelio-pronuncia-en-cierto-modo-su-ultima-palabra-tambien-al-respecto-en-el-misterio-pascual-de-jesucristo-y-aqui-tambien-es-necesario-buscar-la-respuesta-a-estos-problemas-tan-importantes-para-la-espiritualidad-del-trabajo-humano\">El Evangelio pronuncia, en cierto modo, su \u00faltima palabra tambi\u00e9n al respecto, en el misterio pascual de Jesucristo. Y aqu\u00ed tambi\u00e9n es necesario buscar la respuesta a estos problemas tan importantes para la espiritualidad del trabajo humano.<\/p>\r\n<!-- \/wp:heading -->\r\n<p><!-- wp:paragraph -->En el misterio pascual est\u00e1 contenida la cruz de Cristo, su obediencia hasta la muerte, que el Ap\u00f3stol contrapone a aquella desobediencia, que ha pesado desde el comienzo a lo largo de la historia del hombre en la tierra. Est\u00e1 contenida en \u00e9l tambi\u00e9n la elevaci\u00f3n de Cristo, el cual mediante la muerte de cruz vuelve a sus disc\u00edpulos con la fuerza del Esp\u00edritu Santo en la resurrecci\u00f3n.<\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p>&nbsp;<\/p>\r\n<!-- wp:heading {\"level\":6} -->\r\n<p id=\"el-sudor-y-la-fatiga-que-el-trabajo-necesariamente-lleva-en-la-condicion-actual-de-la-humanidad-ofrecen-al-cristiano-y-a-cada-hombre-que-ha-sido-llamado-a-seguir-a-cristo-la-posibilidad-de-participar-en-el-amor-a-la-obra-de-cristo-ha-venido-a-realizar\">El sudor y la fatiga, que el trabajo necesariamente lleva en la condici\u00f3n actual de la humanidad, ofrecen al cristiano y a cada hombre, que ha sido llamado a seguir a Cristo, la posibilidad de participar en el amor a la obra de Cristo ha venido a realizar.<\/p>\r\n<!-- \/wp:heading -->\r\n<p><!-- wp:paragraph -->Esta obra de salvaci\u00f3n se ha realizado a trav\u00e9s del sufrimiento y de la muerte de cruz. \u00a0Soportando la fatiga del trabajo en uni\u00f3n con Cristo crucificado por nosotros, el hombre colabora en cierto modo con el Hijo de Dios en la redenci\u00f3n de la humanidad. Se muestra verdadero disc\u00edpulo de Jes\u00fas llevando a su vez la cruz de cada d\u00eda en la actividad que ha sido llamado a realizar.<\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p><!-- wp:paragraph -->Cristo \u201dsufriendo la muerte de todos nosotros, pecadores, nos ense\u00f1a con su ejemplo a llevar la cruz que la carne y el mundo echan sobre los hombros de los que buscan paz y justicia\u201d; <em>pero, al mismo tiempo, \u201dconstituido Se\u00f1or por su resurrecci\u00f3n, Cristo, al que le ha sido dada toda potestad en el cielo y en la tierra, obra ya por la virtud de su Esp\u00edritu en \u00a0el coraz\u00f3n del hombre&#8230; purificando y robusteciendo tambi\u00e9n, con ese deseo, aquellos generosos prop\u00f3sitos con los que la familia humana intenta hacer m\u00e1s llevadera su propia vida y someter la tierra a <\/em>este fin\u201d.<\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p><!-- wp:paragraph -->En el trabajo humano el cristiano descubre una peque\u00f1a parte de la cruz de Cristo y la acepta con el mismo esp\u00edritu de redenci\u00f3n, con el cual Cristo ha aceptado su cruz por nosotros. En el trabajo, merced a la luz que penetra dentro de nosotros por la resurrecci\u00f3n de Cristo, encontramos siempre un tenue resplandor de la vida nueva, del nuevo bien, casi como un anuncio de los &#8220;nuevos cielos y otra tierra nueva&#8221;, los cuales precisamente mediante la fatiga del trabajo son participados por el hombre y por el mundo.<\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p><!-- wp:paragraph -->A trav\u00e9s del cansancio y jam\u00e1s sin \u00e9l. Esto confirma, por una parte, lo indispensable de la cruz en la espiritualidad del trabajo humano; pero, por otra parte, se descubre en esta cruz y fatiga, un bien nuevo que comienza con el mismo trabajo: con el trabajo entendido en profundidad y bajo todos sus aspectos, y jam\u00e1s sin \u00e9l.<\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p><!-- wp:paragraph -->\u00bfNo es ya este nuevo bien -fruto del trabajo humano- una peque\u00f1a parte de aquella &#8220;tierra nueva&#8221;, en la que mora la justicia? \u00bfEn qu\u00e9 relaci\u00f3n est\u00e1 ese nuevo bien con la resurrecci\u00f3n de Cristo, si es verdad que la m\u00faltiple fatiga del trabajo del hombre es una peque\u00f1a parte de la cruz de Cristo? Tambi\u00e9n a esta pregunta intenta responder el Concilio, tomando la luz de las mismas fuentes de la Palabra revelada: &#8220;se nos advierte que de nada le sirve al hombre ganar todo el mundo si se pierde a s\u00ed mismo (cfr. Lc 9, 25).<\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p><!-- wp:paragraph -->No obstante, la espera de una tierra nueva no debe amortiguar, sino m\u00e1s bien avivar, la preocupaci\u00f3n de perfeccionar esta tierra, donde crece el cuerpo de la nueva familia humana, el cual puede de alguna manera anticipar un vislumbre del siglo nuevo. <em>Por ello, aunque hay que distinguir cuidadosamente progreso temporal y crecimiento del reino de Cristo, sin embargo, el primero, en cuento puede contribuir a ordenar mejor la sociedad humana, interesa en gran <\/em>medida al Reino <em>de Dios\u201d.<\/em><\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p><!-- wp:paragraph -->Hemos intentado, en estas reflexiones dedicadas al trabajo humano, resaltar todo lo que parec\u00eda indispensable, dado que a trav\u00e9s de \u00e9l deben multiplicarse sobre la tierra no s\u00f3lo &#8220;los frutos de nuestro esfuerzo&#8221;, sino adem\u00e1s &#8220;la dignidad humana, la uni\u00f3n materna, y la libertad&#8221;. El cristiano que est\u00e1 en actitud de escucha de la palabra del Dios vivo, uniendo el trabajo a la oraci\u00f3n, sepa qu\u00e9 puesto ocupa su trabajo no s\u00f3lo en el progreso terreno, sino tambi\u00e9n en el desarrollo del Reino de Dios, al que todos somos llamados con la fuerza del Esp\u00edritu Santo y con la palabra del Evangelio.<\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p>&nbsp;<\/p>\r\n<!-- wp:paragraph {\"align\":\"center\"} -->\r\n<p class=\"has-text-align-center\" style=\"text-align: center;\">Manolo Barco<\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p>&nbsp;<\/p>\r\n<!-- wp:paragraph {\"align\":\"center\"} -->\r\n<p class=\"has-text-align-center\" style=\"text-align: center;\">Sacerdote del Prado<\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n<p>[\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row]<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La espiritualidad ha cobrado un gran inter\u00e9s en la actualidad, tanto en el mundo como en la Iglesia. 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