{"id":5479,"date":"2019-03-26T21:24:56","date_gmt":"2019-03-26T21:24:56","guid":{"rendered":"https:\/\/hijasdesanjose.org\/?post_type=fw-portfolio&#038;p=5479"},"modified":"2019-03-26T21:25:51","modified_gmt":"2019-03-26T21:25:51","slug":"cuatro-tiempos-de-un-camino-hacia-jesus","status":"publish","type":"fw-portfolio","link":"https:\/\/hijasdesanjose.org\/en\/project\/cuatro-tiempos-de-un-camino-hacia-jesus\/","title":{"rendered":"Cuatro tiempos de un camino hacia Jes\u00fas"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #000000;\"><strong>\u201cFijar los ojos en \u00c9l\u201d.<\/strong> Cuando el ni\u00f1o comienza a distinguir las cosas, lo primero que busca es el rostro de su madre, esa mirada que es toda su raz\u00f3n de ser. Conocer y reconocer personas queridas, paisajes y lugares cercanos, nos va haciendo pertenecer a una familia, a un pueblo, a una geograf\u00eda y a una historia concreta. Claro que no es s\u00f3lo un mirar exterior lo que hace que interioricemos todas estas cosas. La mirada es un camino de comunicaci\u00f3n con los dem\u00e1s. Hay miradas de cari\u00f1o o de odio, de acogida o de rechazo, hay miradas que realizan el milagro de un encuentro de amor entre dos seres y se\u00f1alan un camino existencial a seguir.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Damos fe de que Francisco Buti\u00f1\u00e1 fue un hombre que mir\u00f3 y vio mucho y muy profundamente. En su juventud sinti\u00f3 especialmente que la mirada de Jes\u00fas de Nazaret se pos\u00f3 en su persona y qued\u00f3 subyugado. Antes de irse a Loyola, al noviciado, escribi\u00f3: \u201cHemos de hacer como aqu\u00e9llos que aprender a escribir, que para hacer bien las letras fijan los ojos y miran el ejemplo que tienen delante, as\u00ed nosotros hemos de fijar los ojos en el Se\u00f1or\u201d (Exercicis Meditacions p\u00e1g. IV, Primera meditaci\u00f3n de la imitaci\u00f3n de Cristo). Nac\u00eda la historia de un seguimiento vivo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><strong>\u201cResuelto a no negarle nada\u201d<\/strong>. Empez\u00f3 Buti\u00f1\u00e1 su camino dispuesto a aprenderse de memoria el rostro y la vida de Jes\u00fas, para ser como \u00c9l, y enseguida la vida comenz\u00f3 a ofrecerle oportunidades de avanzar por sendas de pobreza y de identificaci\u00f3n personal, tras las huellas del Se\u00f1or.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">En el tiempo de formaci\u00f3n se encontr\u00f3 con testigos, sus propios formadores, como recordar\u00e1, que le iluminaron el camino. Creci\u00f3 su espacio interior y aprendi\u00f3 a mirar desde dentro, no como a un modelo extra\u00f1o que tienes que copiar. Cristo se fue adue\u00f1ando de sus afectos, de su coraz\u00f3n y de toda su vida. A medida que crec\u00eda en a\u00f1os y en entrega se le iba haciendo m\u00e1s n\u00edtida y concreta la persona de Jes\u00fas, se le iba adentrando en el alma e invadiendo todo su ser. \u201cMe pareci\u00f3 que despu\u00e9s de haberlo dado yo todo por los tres votos de Pobreza, Castidad y Obediencia, recib\u00eda en cambio por recompensa a Jesucristo. Este pensamiento me conmov\u00eda\u201d, escribe al recordar el d\u00eda de su Profesi\u00f3n Perpetua.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Para estas fechas, Francisco que sigue con los ojos del coraz\u00f3n fijos en \u00c9l, ha descubierto muchas cosas y ha logrado encauzar su existencia: \u201cTengo tan gran deseo de entregarme enteramente al servicio del buen Jes\u00fas, que estoy resuelto a no negarle ning\u00fan sacrificio que me pida, por costoso que sea\u201d (carta a Dolors Oller, 24 de febrero de 1876). Est\u00e1 viviendo ya la madurez de una entrega en la que le gusta hablar de Cristo, nuestro Bien.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><strong>\u201cPresentar la figura de Cristo Obrero\u201d.<\/strong> Ahora nos resulta m\u00e1s f\u00e1cil descubrir el secreto de la vida del P. Buti\u00f1\u00e1, cuando sabemos que todo empez\u00f3 por fijar los ojos en Jes\u00fas. Este mirar contemplativo le dio acceso a Nazaret, donde pase\u00f3 la mirada observadora de sus ojos y la mirada m\u00e1s profunda del coraz\u00f3n. Se sab\u00eda de memoria el Taller. Conoc\u00eda al dedillo los rostros de Jes\u00fas, Mar\u00eda y Jos\u00e9. Fue Jes\u00fas Obrero quien ilumin\u00f3 tempranamente su vida y su misi\u00f3n. Lo descubri\u00f3 como un Dios encarnado, hombre de pueblo, trabajador, alguien que ofrece una alternativa a la vida del hombre. Lo descubri\u00f3 haci\u00e9ndose compa\u00f1ero de trabajo y de vida con todos los nuevos obreros. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Pronto empieza a invitarnos a entrar, admirar, contemplar Nazaret. <\/span><br \/>\n<span style=\"color: #000000;\">Todo su ser, su saber y su quehacer se pueden resumir en la frase de uno de sus libros: \u201cVoy a presentarte la figura de Cristo Obrero para que la tengas siempre presente en tu coraz\u00f3n\u201d. Es su tiempo de misi\u00f3n, que abarca toda su existencia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><strong>\u201cMorir en manos de la Vida\u201d.<\/strong> La cercan\u00eda del P. Buti\u00f1\u00e1 a Jes\u00fas va creciendo en intensidad, en conocimiento, en identificaci\u00f3n, en vida. Empez\u00f3 como quien comienza a aprender a escribir, mirando el modelo, sigui\u00f3 por el camino de la devoci\u00f3n que le ense\u00f1aron sus mayores, vivi\u00f3 siempre en la contemplaci\u00f3n, le comprometi\u00f3 en una misi\u00f3n nueva. Porque a medida que Jes\u00fas se le iba metiendo m\u00e1s adentro, iba siendo su Bien, se le agrandaban los deseos de darlo a conocer a los trabajadores. Quer\u00eda que Cristo fuera alabado en el trabajo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Este Cristo Obrero que descubri\u00f3 encarnado y concreto en Nazaret y en los caminos de los hombres y mujeres trabajadores, llen\u00f3 toda su vida y le llev\u00f3 a toda su entrega.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Como Jos\u00e9 de Nazaret, Francisco J. Buti\u00f1\u00e1 lleg\u00f3 a su muerte sin miedo, porque\u2026 \u00bfc\u00f3mo pod\u00eda ser amarga la muerte de quien mor\u00eda en manos de la Vida?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Cuatro tiempos de un camino cristol\u00f3gico, el que sigui\u00f3 nuestro Fundador. Al final, seguro que vio toda la luz del menestral en ese Rostro en el que hab\u00eda fijado los ojos desde muy joven. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">\n<span style=\"color: #000000;\"><em>M\u00aa Jes\u00fas Aguirre fsj, \u201cFamilia Josefina\u201d, n\u00fam. 26<\/em><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cFijar los ojos en \u00c9l\u201d. 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