{"id":12007,"date":"2020-08-02T08:09:39","date_gmt":"2020-08-02T08:09:39","guid":{"rendered":"https:\/\/hijasdesanjose.org\/?page_id=12007"},"modified":"2020-08-02T23:49:26","modified_gmt":"2020-08-02T23:49:26","slug":"encarnacion-julio-2020","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/hijasdesanjose.org\/en\/encarnacion-julio-2020\/","title":{"rendered":"Encarnaci\u00f3n julio 2020"},"content":{"rendered":"<p>[vc_row][vc_column][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column width=&#8221;1\/5&#8243;][\/vc_column][vc_column width=&#8221;3\/5&#8243;][vc_column_text css=&#8221;.vc_custom_1596412073602{padding-bottom: 50px !important;}&#8221;]<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><strong><em>Palabras de San Jos\u00e9 a los Talleres de Nazaret<\/em><\/strong><\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-12007-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/hijasdesanjose.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/AUD-20200725-WA0030.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/hijasdesanjose.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/AUD-20200725-WA0030.mp3\">https:\/\/hijasdesanjose.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/AUD-20200725-WA0030.mp3<\/a><\/audio>[\/vc_column_text][\/vc_column][vc_column width=&#8221;1\/5&#8243;][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column width=&#8221;1\/5&#8243;][\/vc_column][vc_column width=&#8221;3\/5&#8243;][vc_column_text css=&#8221;.vc_custom_1596412142626{padding-top: 30px !important;padding-right: 30px !important;padding-bottom: 30px !important;padding-left: 30px !important;background-color: #ead798 !important;border-radius: 15px !important;}&#8221;]Querido hijo, querida hija:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ayer me alegr\u00e9 de poder estar un buen rato contigo. Tras despedirnos, t\u00fa continuaste con tus cosas, escribiste algo y te marchaste a descansar.<\/p>\n<p>Me qued\u00e9 contempl\u00e1ndote mientras dorm\u00edas\u2026 Recordaba lo que ocurri\u00f3 hace a\u00f1os, cuando el mensaje de un \u00e1ngel,\u00a0 en sue\u00f1os, disip\u00f3 mis temores. Por eso, esta noche decid\u00ed enviarte un mensaje, ser tu \u00e1ngel. No te dir\u00e9 muchas palabras\u2026 sabes que soy hombre de silencio\u2026 Tampoco tengo respuesta a todo lo que te preguntas\u2026 Soy un humilde caminante como t\u00fa.<\/p>\n<p>En los mensajes del grupo veo bellas palabras que me recuerdan mi amor por Mar\u00eda y Jes\u00fas; veo gratitud, bendici\u00f3n, alegr\u00eda y reconocimiento\u2026 Pero la verdad es que no era yo el que ten\u00eda la fuerza, ni la grandeza. Todo era cosa de nuestro Padre Dios, quien me anunciaba que contaba conmigo para dar nombre a un Ni\u00f1o que ser\u00eda el Salvador\u2026 Yo no sab\u00eda qu\u00e9 hacer, ni lo que se me ven\u00eda encima\u2026 Pero la voz del \u00e1ngel me confirm\u00f3 en una misi\u00f3n. Dije s\u00ed. Nunca me arrepent\u00ed. Cada d\u00eda, al lado de ese peque\u00f1o y de Mar\u00eda signific\u00f3 MI VIDA, lo fue todo para m\u00ed.<\/p>\n<p>Me dices que quieres tomarme como ejemplo\u2026 Me alegra si con eso puedo ayudarte. Pero, creo sinceramente que ya est\u00e1s en camino.\u00a0 Agradeces mi actitud de fidelidad, pero\u2026 \u00bfno es eso mismo lo que t\u00fa intentas todos los d\u00edas? \u00a0Me dir\u00e1s que no siempre lo consigues, que te sientes d\u00e9bil\u2026 Te escucho muchas veces pedirme \u00a0fortaleza\u2026 Pero, no siempre es cuesti\u00f3n de fortaleza\u2026 sino de dejarse modelar\u2026<\/p>\n<p>Me pides que te ayude a confiar\u2026 Te dir\u00e9 un secreto: Dios est\u00e1 con nosotros, siempre, en cualquier situaci\u00f3n. \u00a0Tambi\u00e9n en esta pandemia. Dios est\u00e1 \u00a0cuando se pierde el trabajo, o la salud, o la compa\u00f1\u00eda de un ser querido o la misma vida. Me pasaba en Nazaret, que no era una vida f\u00e1cil. Y sin embargo,\u00a0 Jes\u00fas estaba ah\u00ed, pasando hambre con nosotros, fatig\u00e1ndose con nosotros, aguantando la explotaci\u00f3n de los poderosos, igual que nosotros. Como dices, hay momentos muy dif\u00edciles. Pero podemos confiar en que Dios est\u00e1, como estaba en aquel humilde Nazaret.<\/p>\n<p>Te diriges a m\u00ed llam\u00e1ndome \u201cprotector\u201d. \u00a0\u00a0Te animo a que t\u00fa tambi\u00e9n te conviertas en protector: vigilante de la experiencia de Dios en ti y en los dem\u00e1s. Se necesitan personas que ayuden a cuidar la presencia de Jes\u00fas en medio de las situaciones y desaf\u00edos de hoy.<\/p>\n<p>S\u00ed, qu\u00e9date abierto a las se\u00f1ales de Dios. T\u00fa lo sabes, el querer del Padre se revela en cosas peque\u00f1as, que aparecen, que no las buscas\u2026 Quiz\u00e1s nunca te imaginaste teniendo \u00a0tanta paciencia como ahora necesitas\u2026 Ah\u00ed est\u00e1 la serenidad de tu coraz\u00f3n y la alegr\u00eda de los que te rodean. Me alegra saber que est\u00e1s dispuesto a querer, sencillamente, lo que Dios quiere.<\/p>\n<p>Me invocas como intercesor\u2026 Pero solo puedo hacerte part\u00edcipe de mi admiraci\u00f3n por Mar\u00eda, que siendo muy joven ten\u00eda una fe muy fuerte. Con ella a mi lado siempre sent\u00ed que nuestra marcha va de la mano de Dios.<\/p>\n<p>Me conmueve escuchar tu deseo: un coraz\u00f3n peque\u00f1o para entrar en Nazaret. Creo que ese es el secreto de la vida. Hacerse peque\u00f1o para aprender. Yo pas\u00e9 la vida mirando y aprendiendo de Mar\u00eda y\u00a0 de Jes\u00fas.\u00a0 Eso me fue transformando. Y cuando eso ocurre, como t\u00fa deseas que ocurra en ti, el coraz\u00f3n se hace grande para compartirlo con los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Hoy es d\u00eda para entrar en Nazaret\u2026 Que mis pobres palabras te sirvan como puerta de entrada para conocer m\u00e1s a Jes\u00fas\u2026.<\/p>\n<p>Quien te ama:<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>San Jos\u00e9 <\/em><\/p>\n<p>[\/vc_column_text][\/vc_column][vc_column width=&#8221;1\/5&#8243;][\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[vc_row][vc_column][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column width=&#8221;1\/5&#8243;][\/vc_column][vc_column width=&#8221;3\/5&#8243;][vc_column_text css=&#8221;.vc_custom_1596412073602{padding-bottom: 50px !important;}&#8221;] Palabras de San Jos\u00e9 a los Talleres de Nazaret &nbsp; [\/vc_column_text][\/vc_column][vc_column width=&#8221;1\/5&#8243;][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column width=&#8221;1\/5&#8243;][\/vc_column][vc_column width=&#8221;3\/5&#8243;][vc_column_text&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"give_campaign_id":0,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"class_list":["post-12007","page","type-page","status-publish","hentry"],"campaignId":"","brizy_media":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/hijasdesanjose.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/12007","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/hijasdesanjose.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/hijasdesanjose.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/hijasdesanjose.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/hijasdesanjose.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12007"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/hijasdesanjose.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/12007\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12108,"href":"https:\/\/hijasdesanjose.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/12007\/revisions\/12108"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/hijasdesanjose.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12007"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}