{"id":23061,"date":"2024-11-18T02:23:59","date_gmt":"2024-11-18T02:23:59","guid":{"rendered":"https:\/\/hijasdesanjose.org\/?page_id=23061"},"modified":"2024-11-18T02:28:33","modified_gmt":"2024-11-18T02:28:33","slug":"francisco-butina-y-una-vision-motivadora-de-la-vida-y-del-trabajo","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/hijasdesanjose.org\/en\/francisco-butina-y-una-vision-motivadora-de-la-vida-y-del-trabajo\/","title":{"rendered":"Francisco Buti\u00f1\u00e1 y una visi\u00f3n motivadora de la vida y del trabajo"},"content":{"rendered":"<p>[vc_row][vc_column][vc_column_text css=&#8221;&#8221;]<\/p>\n<p><strong>FRANCISCO BUTI\u00d1\u00c1 Y UNA VISI\u00d3N MOTIVADORA DE LA VIDA Y DEL TRABAJO<\/strong><\/p>\n<p>El siglo XIX es como una especie de olla a presi\u00f3n, donde se cuecen un mont\u00f3n de novedades sociales, pol\u00edticas, econ\u00f3micas y culturales. La libertad de conciencia, de asociaci\u00f3n, de sindicaci\u00f3n, la posibilidad de votar a los representantes pol\u00edticos, la igualdad ante la ley de todos los ciudadanos\u2026 son derechos en los que se va avanzando poco a poco, aun a costa de numerosas v\u00edctimas.<\/p>\n\n<p>El pensamiento moderno, el desarrollo cient\u00edfico y tecnol\u00f3gico cambian la manera de mirar el mundo. Hasta entonces, la vida se reg\u00eda por el ritmo de la naturaleza y del trabajo artesanal. Pero la m\u00e1quina de vapor revoluciona este ritmo. Proliferan las f\u00e1bricas y con ellas cambia el paisaje f\u00edsico y humano. En Espa\u00f1a, miles de personas dejan el campo y llegan a la ciudad como mano de obra barata que nutre el textil catal\u00e1n y los altos hornos del Pa\u00eds Vasco.<\/p>\n\n<p>Esta transformaci\u00f3n del sistema productivo va acompa\u00f1ada por una ideolog\u00eda: el liberalismo econ\u00f3mico. La teor\u00eda es que el mercado se autorregula, como si fuera guiado por una mano invisible que genera \u201clo mejor\u201d para todos. Pero sabemos que esto no es cierto. La revoluci\u00f3n industrial tuvo un gran coste humano. Se trabajaba de 12 a 14 horas al d\u00eda a cambio de un sueldo de miseria, sin condiciones de seguridad ni de higiene. Las mujeres y los ni\u00f1os se llevaban la peor parte.<\/p>\n\n<p>Es en ese ambiente donde nace y vive Francisco Buti\u00f1\u00e1. Pertenece a una familia trabajadora de Ba\u00f1olas. Poseen un peque\u00f1o taller, donde contratan algunos jornaleros y dan trabajo a algunas campesinas que laboran en sus casas. Era, en definitiva, una microempresa que requer\u00eda el empuje y la creatividad de toda la familia, incluyendo al joven Francisco, que a los 20 a\u00f1os lo deja todo para entrar en la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas.<\/p>\n\n<p>Francisco Buti\u00f1\u00e1 deb\u00eda ser una persona con gran capacidad de <strong>automotivaci\u00f3n<\/strong>. A lo largo de su vida, se observa una constante: <strong>entregarse apasionadamente a aquello que emprende<\/strong>. En sus m\u00e1s de 370 cartas, podemos seguir sus intereses, motivaciones, reflexiones, dificultades&#8230; Ninguna situaci\u00f3n problem\u00e1tica de las muchas que tuvo que asumir, le hizo reducir sus ideales, su entrega, su actividad a favor de los dem\u00e1s\u2026<\/p>\n\n<p>Siendo jesuita, demuestra tener dotes para la docencia, y lo vemos impartiendo clases sobre las m\u00e1s diversas materias. Pero, la vocaci\u00f3n, como la motivaci\u00f3n, es algo progresivo, din\u00e1mico, siempre abierto a nuevos horizontes, y la inspiraci\u00f3n del Esp\u00edritu, que va sintiendo en su interior, le inclina hacia otro mundo. En sus cartas deja entrever c\u00f3mo se conmueve ante los campos azotados por las sequ\u00edas, las filas de pobres que mendigan ante la puerta de los jesuitas, la pobreza provocada por la falta de trabajo y agudizada por la peste.<\/p>\n\n<p>Comienza un intenso apostolado social como misionero, que le lleva a recorrer numerosos pueblos y ciudades. En medio de idas y venidas, nunca dej\u00f3 de escribir. Tanto en su apostolado popular, como en sus libros, Buti\u00f1\u00e1 prestar\u00e1 especial atenci\u00f3n al mundo del trabajo y, en especial, a la mujer.<\/p>\n\n<p>En los a\u00f1os 1874-75, encontramos a Buti\u00f1\u00e1 en los inicios de \u201cUna nueva congregaci\u00f3n religiosa de j\u00f3venes fabricantas\u201d:<\/p>\n\n<p><em>\u201cComo en estos pa\u00edses hay muy poca industria, muchas chicas no saber qu\u00e9 hacer y se pierden. Las monjas se llaman Siervas de San Jos\u00e9 y sus casas Talleres de Nazaret\u2026\u201d. \u00a0(Carta a su cu\u00f1ada Dolores Oller, Salamanca, 7 de febrero de 1874).<\/em><\/p>\n\n<p>Es importante subrayar esto: las casas eran Talleres en el pleno sentido de la palabra. Talleres llevados por mujeres, cuando todav\u00eda las mujeres no ten\u00edan derecho a voto y la independencia econ\u00f3mica de las mujeres no era bien acogida, ni siquiera en los sectores m\u00e1s progresistas. Estos Talleres son establecidos por religiosas para trabajar junto a otras mujeres, de modo que el mismo trabajo sea medio de promoci\u00f3n y dignificaci\u00f3n.<\/p>\n\n<p>Respecto de este Taller, Buti\u00f1\u00e1 tiene \u201cgrandes aspiraciones\u201d:<\/p>\n\n<p>\u201c<em>Cuando tengan fondos suficientes dar\u00e1n tambi\u00e9n trabajo a todas las que quieran, albergue a las sirvientas desacomodadas, y refugio a las mujeres de mayor edad, que no siendo pobres, tampoco tienen lo necesario para vivir convenientemente\u201d.\u00a0 (Carta a su cu\u00f1ada Dolores Oller, Salamanca, 7 de febrero de 1874).<\/em><\/p>\n\n<p>Efectivamente, un problema de la \u00e9poca era el desamparo en que quedaban las criadas sin empleo, ya que perd\u00edan el jornal y la casa. Otra realidad era que, a la hora de contratar operarias, los empresarios eleg\u00edan ni\u00f1as y mujeres j\u00f3venes por su mayor destreza. Cuando las mujeres de m\u00e1s edad eran despedidas, sus posibilidades de volver a emplearse eran escasas y tampoco hab\u00eda ning\u00fan sistema de protecci\u00f3n. Por \u00faltimo, el Taller ser\u00e1 un lugar donde acoger a j\u00f3venes \u201caprendizas\u201d, en un ambiente protegido de los peligros f\u00edsicos y morales de las f\u00e1bricas\u2026 En definitiva, en el Taller encuentran acogida mujeres en situaciones de necesidad muy diversas.<\/p>\n\n<p>Es el trabajo (y no la beneficencia) lo que se les ofrece para su promoci\u00f3n y dignificaci\u00f3n. Las mujeres acogidas al Taller, trabajan en el Taller y reciben el fruto de su trabajo. Buti\u00f1\u00e1 entendi\u00f3 muy bien que s\u00f3lo el trabajo dignifica.<\/p>\n\n<p>Como personas, tenemos necesidad de un sustento econ\u00f3mico, pero tambi\u00e9n necesitamos amistad, pertenencia, realizaci\u00f3n personal y sentido. Cuando el trabajo responde a estas necesidades, es fuente de motivaci\u00f3n. El Taller buti\u00f1\u00e1no es respuesta en estas claves:<\/p>\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li style=\"list-style-type: none;\">\n<ul class=\"wp-block-list\"><\/p>\n<li>La mujer es valorada por s\u00ed misma. Se conf\u00eda en ella como alguien capaz de sostenerse, sacar adelante un proyecto nuevo.<\/li>\n\n\n<li>El taller es una experiencia de fraternidad, de convivencia entre hermanas y laicas, de trabajo en equipo, de colaboraci\u00f3n y cooperaci\u00f3n.<\/li>\n\n\n<li>El taller est\u00e1 abierto al entorno: atender a las j\u00f3venes en peligro de perderse, compartir sus ganancias con los pobres, crear trabajo para m\u00e1s personas\u2026<\/li>\n\n\n<li>El taller es una respuesta de sentido: trabajar as\u00ed es una experiencia positiva, es diferente de c\u00f3mo se trabaja en las f\u00e1bricas\u2026 Trabajar as\u00ed da sentido a esfuerzos, dificultades y alegr\u00edas compartidas. Trabajar as\u00ed es m\u00e1s humano, nos hace m\u00e1s humanos.<\/li>\n\n\n<li>Y pasando a otro plano, o dando profundidad a este mismo plano, trabajar as\u00ed es Buena Noticia, es decir, Evangelio.<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<\/ul>\n\n\n<p>Todo esto, para Buti\u00f1\u00e1 no fue nada f\u00e1cil. A la Iglesia le resultaba dif\u00edcil comprender esta combinaci\u00f3n de \u201cvida religiosa\u201d y \u201cmundo obrero\u201d. Por otro lado, el entorno social y econ\u00f3mico era bastante hostil. \u00bfQu\u00e9 pod\u00edan hacer aquellos humildes Talleres en medio del complicado panorama industrial de la \u00e9poca? Sin embargo, Buti\u00f1\u00e1 no se rinde\u2026 Es un ap\u00f3stol, con una enorme energ\u00eda interior. Es m\u00e1s, en medio de las dificultades, mantiene una utop\u00eda: \u2026<em>\u201ccon esto abrigo fundadas esperanzas de que dentro de dos o tres a\u00f1os tendr\u00edan aqu\u00ed una gran f\u00e1brica religiosa, plantel de donde saldr\u00edan otras para mucha gloria de Dios y bien de los pobres\u201d<\/em> (Al P. Provincial, Juan Capell, s.j., Gerona, 28 de agosto de 1882).<\/p>\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 le mueve con tanta fuerza?<\/p>\n\n<p>Por lo que vemos en sus cartas y en su trayectoria vital, Buti\u00f1\u00e1 crey\u00f3 profundamente en la mujer como fuerza de transformaci\u00f3n del entorno. Una mujer que se pone en pie, va generando relaciones m\u00e1s humanas, mejora la calidad de vida en su familia, en su barrio, se convierte en referente para otras mujeres\u2026 Cuando la mujer vive ese proceso, el fruto es rico y abundante. Eso es lo que motiva a Buti\u00f1\u00e1: las personas \u00a0que, gracias al trabajo en el Taller, adquieren formaci\u00f3n, dignidad, valores, relaciones, energ\u00edas para movilizar creativamente el curso de su propia vida\u2026\u00a0<\/p>\n\n<p>Buti\u00f1\u00e1 tiene, adem\u00e1s, otra motivaci\u00f3n: Alguien en el centro de su vida y de su persona, Jesucristo, nuestro Bien. Buti\u00f1\u00e1 es un creyente, un ap\u00f3stol que, al mirar la realidad, ve un poco m\u00e1s all\u00e1. En \u201cLa Luz del Menestral\u201d Buti\u00f1\u00e1 se pregunta: <em>\u201c\u00bfd\u00f3nde pondr\u00e1 Dios sus ojos para elegir morada?\u201d<\/em> La historia de la humanidad anhela la cercan\u00eda de Dios. Algo muy novedoso de la fe cristiana es que Dios decide \u201cbajar\u201d, encarnarse, asumir desde dentro todo lo humano. Pero esta encarnaci\u00f3n de Dios ocurre en un contexto muy concreto. Jes\u00fas es de Nazaret, es el hijo de un carpintero nazareno. Hoy sabemos que Nazaret era un pueblo peque\u00f1o en Galilea, una regi\u00f3n pobre y de mala fama. Jes\u00fas entr\u00f3 en el mundo, no por cualquier lugar, sino por la puerta de servicio, y desde ah\u00ed, recorri\u00f3 todos nuestros caminos; tambi\u00e9n el camino de la rutina, del d\u00eda a d\u00eda, de lo oculto, de lo an\u00f3nimo\u2026donde se cuece la vida cotidiana de la mayor parte de la gente, de todos los lugares y de todos los tiempos.<\/p>\n\n<p>Esto es lo que maravilla a Buti\u00f1\u00e1: esta cercan\u00eda de Dios al mundo del trabajo, hasta encarnarse en uno de los \u201cpuestos\u201d m\u00e1s bajos. Por eso, el Evangelio no es algo ajeno al mundo obrero. Es m\u00e1s: Buti\u00f1\u00e1 lo descubre tan \u201cdentro\u201d que llegar\u00e1 a decir a sus contempor\u00e1neos: <em>\u201cCristo fue obrero, fue de nuestro gremio\u201d.<\/em><\/p>\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo vivir hoy esta vocaci\u00f3n? Hoy se tratar\u00eda de dejarnos motivar, por las mismas fuentes de motivaci\u00f3n presentes en la vida de Francisco Buti\u00f1\u00e1; que Jesucristo y el mundo del trabajo sean, sigan siendo, nuestras razones para vivir y para dar la vida. \u00a0<\/p>\n\n<p><strong>Para reflexionar personalmente y en comunidad o en el grupo: \u00a0<\/strong><\/p>\n\n<p>La motivaci\u00f3n viene de dentro, por la conciencia de tener una tarea en la vida, una misi\u00f3n; tambi\u00e9n por los valores que hemos adquirido y que gu\u00edan nuestras decisiones.<\/p>\n\n<p>En las p\u00e1ginas anteriores, nos hemos referido a temas conocidos. Hemos intentado hacer una lectura de la vida de Buti\u00f1\u00e1 desde la \u00f3ptica de la motivaci\u00f3n. Pero esa lectura podemos completarla entre todos y todas.<\/p>\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo podemos hacerlo? \u00bfC\u00f3mo podemos acceder al mundo interior de Buti\u00f1\u00e1? Un modo, a nuestro alcance, es a trav\u00e9s de sus cartas. Ah\u00ed, entre l\u00edneas, Buti\u00f1\u00e1 nos descubre los valores movilizaron su vida.<\/p>\n\n<p>Por eso la propuesta es tomar de sus cartas. Desde el Equipo proponemos algunas cartas concretas, pero se puede completar con otras, que cada comunidad o grupo puede a\u00f1adir. <strong>Despu\u00e9s de la lectura de estas cartas, nuestro trabajo consiste en \u00a0enumerar valores, motivaciones que descubrimos, porque el Padre Buti\u00f1\u00e1 los menciona, o porque se dejar entrever.<\/strong><\/p>\n\n<p>Por ejemplo:<\/p>\n\n<p><em>\u201cLos campos dan compasi\u00f3n. Como no siembran nunca m\u00e1s que cereales, desesperan ya de coger ni siquiera lo que sembraron. En muchos puntos el trigo no ha nacido todav\u00eda. \u00a1Qu\u00e9 miseria tan grande va [a] afligir aquel pa\u00eds si Dios no lo remedia! Los pobrecillos basta que oigan hablar de sus campos para que se pongan a llorar. Al levantarse, lo primero que miran es el cielo, por si divisan alguna nube, y s\u00e9 que algunos hasta se levantan de noche para el mismo objeto. \u00a1El Se\u00f1or quiera apiadarse!\u201d (Carta a Pedro Alsius, Le\u00f3n, 24 de abril de 1868)<\/em><\/p>\n\n<p>En este p\u00e1rrafo, podemos descubrir valores que movieron la vida de Buti\u00f1\u00e1 como:<\/p>\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li style=\"list-style-type: none;\">\n<ul class=\"wp-block-list\"><\/p>\n<li>La compasi\u00f3n.<\/li>\n\n\n<li>La atenci\u00f3n, la capacidad de observar el entorno, por la descripci\u00f3n minuciosa que hace de los campos y de las gentes.<\/li>\n\n\n<li>La solidaridad con la gente del campo. Parece que va a echarse a llorar con ellos.<\/li>\n\n\n<li>La fe, cuando termina el p\u00e1rrafo como pidiendo a Dios que \u201cquiera apiadarse\u201d.<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<\/ul>\n\n\n<p>Este mismo ejercicio, podemos hacerlo con estas cartas: n\u00fam. 48, 56, 120, 182, 209.<\/p>\n\n<p>Y como dec\u00edamos, si alguien quiere escoger otras cartas y comentarlas desde esta misma perspectiva, estar\u00e1 genial.<\/p>\n\n<p>\u00a1\u00c1nimo!! Entre todos (todos los grupos, todas las comunidades) podemos hacer un precioso trabajo que nos ayude a conocer m\u00e1s a nuestro Fundador y que nos d\u00e9 valiosas razones para seguir hoy contentas y contentos en el Taller.<\/p>\n\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>[\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[vc_row][vc_column][vc_column_text css=&#8221;&#8221;] FRANCISCO BUTI\u00d1\u00c1 Y UNA VISI\u00d3N MOTIVADORA DE LA VIDA Y DEL TRABAJO El siglo XIX es como una&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"give_campaign_id":0,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"class_list":["post-23061","page","type-page","status-publish","hentry"],"campaignId":"","brizy_media":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/hijasdesanjose.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/23061","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/hijasdesanjose.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/hijasdesanjose.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/hijasdesanjose.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/hijasdesanjose.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23061"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/hijasdesanjose.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/23061\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":23065,"href":"https:\/\/hijasdesanjose.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/23061\/revisions\/23065"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/hijasdesanjose.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23061"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}