San José, trabajador

"La persona que trabaja, cualquiera que sea su tarea, colabora con Dios mismo, se convierte un poco en creador del mundo que nos rodea" (Papa Francisco).

Trabajar con sentido

¡Qué importante es descubrir el sentido de aquello que cotidianamente vivimos! José, el carpintero de Nazaret, sabía de la dureza y la precariedad del trabajo. En eso, comparte la condición de la gran mayoría de las personas de todo el mundo y de todos los tiempos. Pero… ¡qué distinto como interiormente se cultiva un sentido, una motivación, una meta mayor, algo que va más allá de lo que materialmente uno está haciendo.

Refiriéndose a José, el P. Butiñá lo explicará diciendo que José hermanaba la oración con el trabajo, o que en todo lo que hacía buscaba la gloria de Dios, el bien de María y el niño, el poder compartir con los demás…

Y para ti… ¿cuál es tu motivación? ¿Qué sentido quieres darle tú hoy a tu trabajo cotidiano?

Así lo contempla el P. Butiñá:

“El Señor, que venía a curar nuestro orgullo, escogió padre que se distinguiera por oficio humilde, para que aprendiéramos que en todas las ocupaciones le podemos servir y hacernos grandes santos”.

F. Butiñá, EL PATRIARCA SAN JOSÉ

“…de suerte que con la oración amanecía, con la oración se acostaba, y con la oración daba siempre principio a sus trabajos, haciéndolo todo a mayor gloria de Dios”

F. Butiñá, EL PATRIARCA SAN JOSÉ

“¡Oh José, esperanza mía, hacedme pacíficamente activo en el servicio de Dios!”

F. Butiñá, VISITAS A JESÚS SACRAMENTADO