150 años de nacimiento del Taller
¡Estamos de fiesta!!

¡Celebramos la vida!
Familia Josefina, nº 58
Algo se ‘mueve’ dentro de nosotros cuando el calendario nos marca el
día de nuestro nacimiento y recibimos con alegría y gratitud los saludos de otros
ante un nuevo cumpleaños, o una nueva ‘vuelta al sol’, como lo llaman algunos…
Con esa misma conciencia de que la vida regalada en el tiempo merece ser agradecida
y celebrada, saludamos a nuestros amigos y conocidos adhiriéndonos a su sentimiento.
Se podía percibir en su rostro sereno, la sabiduría que solo la experiencia de 100 años puede
regalar. “Podéis preguntarme lo que queráis” dijo, mientras nos miraba dispuesta a compartir con
nosotras todo lo que el recuerdo y el corazón han guardado.
Conocí a las Hijas de San José en febrero de 2019, en una vigilia de oración para jóvenes en
Duala. Cuando tuve el deseo de entrar en la vida religiosa, no tenía ningún conocimiento de
las diferentes Congregaciones, de lo que hacen o de cómo viven; solo quería integrar la vida
religiosa, ya fuera contemplativa o activa. Así que empecé a acercarme a las monjas que conocía
para contarles mi deseo.
“¡Nazaret, Nazaret es sencillez, Nazaret es oración, Nazaret amor profundo!» Con este
estribillo comienzo mi compartir de lo que significa ser parte de la Familia Josefina. La
historia del encuentro con JESÚS de Nazaret en mi vida comenzó en 1992 (son 32 años
del conocimiento, 26 años de votos en un camino que se ha ido construyendo poco a poco).









































































































































































