Retazos

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Cuando una se pone “a tiro de Dios” el asombro, la sorpresa y la certeza de que Él está ahí, es impresionante.

Mis primeros pasos por Daimiel han sido desconcertantes; pasando de la contrariedad a la aceptación, de la decepción al asombro, del no ver sentido a un camino, a descubrir la “mano” de Dios en ese camino nuevo.

Daimiel, pueblo o ciudad, tanto da, es un lugar con aromas, con huellas de pasado, de pasado y de presente, de Hermanas que han ido dejando su aroma, sus pisadas, sus ilusiones, y servicio y entrega generosa. ¡101 año da para mucho camino, mucha vida entrega-da!

Mientras vas adentrándote entre sus calles y sus gentes, vas descubriendo las huellas profundas, de tantos nombres de Hermanas, que han ido pasando por está tierra manchega y sientes un gozo inmenso y gran agradecimiento.

“… trabajé con Hna. Nieves ¡qué gran mujer! ¿Dónde se encuentra Hna. Isabel? ¡En Camerún! Un grito de asombro.


«¿Nos daréis el teléfono de Hna. Amelia? ¿Hna. Patri sigue en Andalucía? ¿Qué tal está Milagros, y Guadalupe va mejorando? Y a Laura ¿qué tal le va?” … y así nombres y nombres van saliendo al paso de los encuentros.

Nuestra casa se encuentre entre dos grandes Santuarios o Iglesias. La Iglesia Nuestra Señora de la Paz y la Ermita Cristo de la Luz, de los Padres Pasionistas.

La aparición de la Virgen a una niña propició la construcción de la primera ermita bajo la advocación de la Virgen de la Paz hacia el año 1507. En el interior recibe culto, junto a la Virgen de la Paz, la imagen de Jesús Nazareno. La Iglesia de la Paz te-nía anejo el convento, perteneció en un primer momento a los Carmelitas Descalzos para luego pasar a las monjas Carmelitas Descalzas. En el interior la planta es de cruz latina sin capillas laterales, el crucero se cubre con cúpula.

Actualmente la Iglesia tiene culto los días Festivos. Y la regenta la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno.

Es importante para nosotras, porque al ser de obligado paso para llegar al centro de la ciudad, vas observando, maravillada, que siempre hay alguien orando ante la reja, llamada “el refugio”. A veces hasta haciendo cola para poder rezar ante el Jesús Nazareno. Me pregunto: ¿qué es lo que mueve a los daimieleños a tan gran devoción?

Lugar donde diariamente asistimos a compartir la celebración de la Eucaristía, con algunas personas, la comunidad y con siete novicios que han iniciado recientemente el noviciado.
Lugar emblemático para Daimiel y muy querido por todo el pueblo. La iglesia tiene en la Cripta el monumento recuerdo a los 26 mártires asesinados en la Guerra Civil.

Y termino este relato sin darlo por acabado, pues mucho es lo que queda por comunicar de esta tierra manchega.

Amparo Nanclares fsj

Damiel


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