Año dedicado a San José

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2021: Un año que estrenamos con corazón esperanzado. Y, al estrenarlo, nos encontramos con otro corazón, así descrito en palabras del Papa Francisco:

Con corazón de padre: así José amó a Jesús, llamado en los cuatro Evangelios «el hijo de José» (Patris Corde).

Nuestra intención de dedicar el lema pastoral de este año a Nazaret se ha visto sobrepasada por la iniciativa del Papa Francisco: consagrar este año a San José. De la mano del reconocimiento a San José, el agradecimiento a muchas personas comunes, dice el Papa, que tejen y sostienen la vida, que con su trabajo cotidiano están escribiendo una historia nueva, la de los saben que nadie se salva solo. (cfr. Patris Corde)

“Entra en Nazaret” nos anima a abrir una puerta. Muchas puertas posibles se abren a nuestro lado, pero hay que saber reconocer y elegir la puerta pequeña y discreta que cobija y regala la vida verdadera. ¡Tantas veces nuestro querido Fundador, Francisco Butiñá, nos invita a entrar, contemplar y aprender de los ejemplos de la Sagrada Familia! Pero la iniciativa del Papa nos permite imaginar que no emprendemos el viaje solos, sino en una grata compañía. José, el humilde carpintero, sale a buscarnos por el camino, él mismo nos conduce y empujará la puerta, para que podamos entrar con confianza y disfrutar de la mejor compañía.

Antes hablábamos de una puerta pequeña y discreta… y quizás esta idea parece contradictoria con la fotografía que arriba proponemos. La verdad es que la vía de entrada a Nazaret siempre tiene que ver con la humildad y la pequeñez. Nunca podremos discutir esto y proponer otra cosa sería alejarnos del espíritu del Evangelio. Pero… en el contexto del siglo XXI y de la pandemia, que nos ha obligado a buscar nuevas formas de comunicación, trabajo y encuentro, con esta fotografía quisiéramos plantear una cuestión: hay muchos modos de acercarse a Nazaret; contando con la obligada actitud de la humildad, hay muchas puertas “materiales” abiertas hacia Nazaret. Como criterio de discernimiento, tendremos que conocer y dejarnos inspirar siempre por el Nazaret “histórico” de hace 2000 años, pero también abrir los ojos de la mente y del corazón a tantos “nazaret” que quizás están abriéndose, hoy, donde nunca los hubiéramos imaginado.

En todo caso, hagamos de este lema ALGO VIVO. Como siempre, anhelamos las posibilidades de intercambiar, reflexionar y rezar juntos… de manera que, al final de estos 12 meses, hayamos conocido mucho más y amado con más intensidad y entraña el don de Nazaret que, como Familia Josefina, gracias a F. Butiñá, hemos recibido.

¡Nuestros mejores deseos para el 2021, Familia Josefina!

Equipo de Pastoral FSJ

 

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