Tiempo de reencuentro en la Familia Josefina

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El objetivo era generar espacios para el reencuentro y fortalecer nuestra identidad josefina, después de dos años donde la pandemia hizo que el ritmo nazareno se viera afectado, como en muchos otros grupos…aunque en este tiempo de covid 19, tanto hermanas y coordinadores laicos pusieron en marcha la creatividad para que no se apague la semilla de Nazaret en tantas personas que son parte de la familia josefina.

Así, el domingo 13 de marzo, fue realidad la cita esperada, en el predio de la Escuela n°103 de Fontana y fueron muchos los que acudieron a esta llamada de reencuentro: niños, adolescentes, matrimonios jóvenes.

Algunos se acercaron de nuevo después de 20, 15 y 10 años en este espacio sagrado, donde los recuerdos abundaron: la entrada en el Hogar, el patio, la cocina, y sobre todo el encuentro con Jesús de Nazaret que sigue vivo en los corazones y hoy de nuevo se enciende un fueguito: “volver a Nazaret”.
Con la dinámica de buscar un símbolo que represente el paso por “Nazaret” mas de un grupo señaló como símbolo la tierra, el árbol, la oración, el mate, los juegos y los vasos anaranjados y amarrillos para el infaltable mate cocido…

No podemos dejar de agradecer este tiempo de reencuentro, tiempo de Nazaret, dejándonos a coordinadores, animadores laicos y hermanas, el desafío de ser creativos para acoger un nuevo tiempo y una nueva forma de estar en medio de la pandemia que aún sigue latente en nuestros ambientes.
El Párroco Jorge Silva (sdb) acompañó esta jornada con la bendición y deseo de que Nazaret sea un Hogar de Dios en todos sus miembros.

A continuación, compartimos algunos testimonios de lo vivido:

“La experiencia del domingo fue algo renovador. pero lo que más me gustó es que se haya compartido entre los que estamos y los q alguna vez estuvieron. Compartir lo que significa y como nos llega a cada uno Nazaret, la familia Josefina, los recuerdos del Hogar” Fernanda ,miembro de los Talleres de Nazaret.


«Quiero compartirles mi hermosa experiencia del 13 de marzo, al reencontrarme con tanta gente con la cuál he vivido muchos momentos gratos, divertidos, alegres, triste, y sobre todo con quienes compartí y he visto que aún siguen viviendo al estilo de Nazaret. El sentido de familia sigue latente en cada uno y creo que es imposible no distinguirnos. ¿Puede salir algo bueno de Nazaret? ¡Claro que sí! Alguien que vivió intensamente la espiritualidad no la olvida y la contagia. Muchas gracias familia por este reencuentro, por recordar tan lindas anécdotas y revivir este espíritu de fraternidad, trabajo y servicio. Jesús, José y María…sean en todo nuestra norma y guía”. Ma. Angélica.

“Reencontrase es volver a encontrase, a pasar por el corazón todo lo que se vivió y recordar un tiempo pasado que se hace presente por el estilo de vida que se conoció y que se eligió vivir…es hacer nuevo el encuentro en nosotros y en los demás, es darme cuenta que no estoy sola que voy junto a mis hermanos dejando huellas.
Tiene un significado muy importante porque te muestra el tiempo invertido para valorar el deseo de vivir al estilo de la Sagrada Familia logrando ser conforme a lo que Dios nos mostró en los Tres de Nazaret. Es ser consciente que cada uno tiene una misión que cumplir.
Desde mi caminar saber que pertenezco a una gran familia que tiene valores que te ayudan a llegar al cielo es confiar que todo por lo que uno vive es para alcanzar la santificación personal y colectiva, abandonándonos en las manos santas de nuestro gran maestro Jesús.
Avanzar es ver todo lo malo y bueno, es saber que pese a las difíciles circunstancias siempre habrá tiempo para realizar una oración con todo nuestro corazón, es hacer florecer la semilla que llevamos desde que entramos en Nazaret para vivir el carisma en nuestra vida, especialmente en nuestra familia.
Hoy es tiempo de hacer florecer nuestra esperanza de volver a elegir ese camino verdadero, ese que nos hace originales y soñadores, es apostar de nuevo a Nazaret, al trabajo y al amor que nos libera y nos salva.
Agradezco infinitamente el carisma heredado del Padre Butiñá, a las hermanas de la Congregación Hijas de san José porque me mostraron ese camino sencillo, alegre, lleno de amor en mi infancia, algo desconocido que fui descubriendo y conociendo en mis etapas de vida, no fácil, pero si posible de vivir, hoy gracias al cielo junto a mi pequeña y gran familia. Es tiempo de seguir diciendo Sí a la voluntad de Dios en nuestra vida y todo es maravillosos si aprendemos de la familia Santa. Gracias eternas querida Congregación». Sole, animadora de Pre-Taller de jóvenes.

Comunidad de FONTANA
Coordinadores y animadores laicos y hermanas


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