Orar con el arcoiris

La vida trae tantas cosas buenas como no tan buenas, tantos días de sol como de lluvia. Asumirlos y “juntarlos” es la mejor forma de crecer. Como cualquier planta que necesita de luz y de agua, nosotros también necesitamos nubarrones y días de sol.

Somos de lluvia y de sol. ¿Y qué sucede cuando llueve y sale el sol a la vez? Ese día se firma una especie de pacto entre el cielo y la tierra: un arco de colores que muestra que somos mucho más fuertes si nos dejamos ser, llevar, caer, mojar, llover… Y así y sólo así… pintaremos el mundo y la vida de otro color.